Hoy os hablaremos de un problema que trata a menudo cualquier Fisioterapeuta en Mallorca: La inestabilidad crónica del tobillo (CAI). 

Este es un término que se usa para la insuficiencia funcional en la articulación del tobillo después de una lesión.

El CAI se define como una condición que persiste después de una lesión aguda del tobillo y puede presentarse como inestabilidad percibida del tobillo, inestabilidad mecánica y/o esguinces recurrentes.

El factor principal para desarrollar un CAI es haber sufrido, al menos, un esguince de tobillo previo. No hay ninguna relación entre la gravedad del esguince y la frecuencia de inestabilidad residual.

 Hasta un 20% de personas con antecedentes de esguince de tobillo sufren algún tipo de inestabilidad:

-          Inestabilidad percibida: se caracteriza debido a la sensación de “dar forma” al tobillo.

-         Inestabilidad mecánica: es cuando el tobillo aumenta el arco articular normal, debido a cambios anatómicos tras el esguince (laxitud ligamentosa, alteración de la movilidad, cambios degenerativos…) La inestabilidad mecánica es causada debido a una insuficiencia estructural del tobillo.

-         Inestabilidad funcional: se debe a un déficit propioceptivo y muscular después de la lesión. En muchos artículos se describe como una debilidad del control postural o de uno de sus componentes (potencia, conducción nerviosa y propiocepción).

Las inestabilidades pueden ser difíciles de evaluar (mecánicas y funcionales) debido que la mayoría de veces se produce una combinación de ambas.

Un correcto trabajo de propiocepción, equilibrio y fuerza ayuda a reducir estas inestabilidades. Bajo la supervisión de un fisioterapeuta uno puede asegurarse una mejor y más completa recuperación. 

En un centro como BTW, la cooperación entre fisioterapeuta y entrenador es una garantía de máxima recuperación y mejora.