Publicado: 18 de Mayo de 2018

Hay estudios que han demostrado que hay una serie de hábitos alimentarios y actitudes que son perjudiciales para nuestra salud, podemos prevenir la aparición de enfermedades crónicas y degenerativas modificando estos hábitos. A continuación os detallamos cuales son:

-          Un elevado consumo de sal eleva el riesgo de enfermedades cardiovasculares y circulatorias, así que es recomendable disminuir la ingesta de sal.

-          Un bajo consumo de yodo produce alteraciones metabólicas relacionadas con el desarrollo y el crecimiento durante la infancia.

-          Una ingesta elevada de grasas eleva mucho el riesgo de enfermedades cardiovasculares, dislipemias y obesidad, así que es recomendable bajar las grasas saturadas y elevar la ingesta de las grasas insaturadas. Es recomendable elevar la ingesta de pescado graso ya que este contiene ácidos grasos insaturados que nos ayudan a prevenir la aparición de enfermedades cardiovasculares mediante una disminución del colesterol y  los triglicéridos en sangre.

-          Un elevado consumo de azúcar favorece la aparición de obesidad y caries dental, y están contraindicadas en caso de diabetes, así que se recomienda disminuir la cantidad de estos alimentos.

-          Una escasa ingesta de fibra está relacionada con el estreñimiento y algunos tipos de cáncer también el escaso aporte de vitaminas antioxidantes aumentará la posibilidad de sufrir diferentes tipos de cáncer, muy recomendable hacer una buena ingesta de verduras,  hortalizas y fruta fresca para evitarlo.

-          El picoteo contribuye muchísimo en el desequilibrio de nuestra alimentación, la gran mayoría de alimentos que se consumen entre horas tienen una gran densidad energética y muy poca riqueza en otros nutrientes y estos favorecen la obesidad y el aumento de energía ingerida, saltarse también las comidas, como por ejemplo no desayunar tiene como consecuencia llegar a la próxima comida con mucho más hambre, lo cual se come más y esto favorece también a la aparición de obesidad, así que se recomienda organizar bien las comidas (5 tomas).

-          Un elevado consumo de carnes produce un aumento de colesterol y  triglicéricos en sangre y aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, hay que consumir menos carnes grasas y la elección de carnes magras.

-          El sedentarismo y el exceso de ingesta de energía aumenta la probabilidad de la aparición de enfermedades degenerativas, algunos tipos de cáncer y obesidad, para evitar todo esto se recomienda realizar actividad física de manera constante y equilibrar la relación entre la ingesta energética y el gasto.

-          La baja ingesta de agua favorece con ello la litiasis renal, así como la deshidratación, especialmente en verano, no se debe sustituir el agua por refrescos, se recomienda tener una ingesta de agua al día de 1,5L (Este punto se ha de vigilar especialmente en niños y en personas mayores).